Seguramente has leído relatos, novelas o cuentos, hayas visto películas o escuchado alguna que otra historia de almas gemelas que vida tras vida se vuelven a encontrar. Esto que para muchos puede sonar a historia romántica o a novela de ficción, es una realidad y la vivimos a diario con aquellos seres que nos acompañan en nuestro día a día.

Las almas gemelas, para definirlas de algún modo, son enlaces de amor que hemos generado (y seguimos generando) con otros seres. Tenemos muchísimas almas gemelas. Algunas nos acompañan durante toda la vida, otras por un periodo corto de tiempo y otras simplemente aparecen en momentos claves, en el lugar exacto para poder avanzar.

Las almas gemelas son aquellos seres con los que hemos tejido distintos enlaces y son las que en este campo de frecuencia nos apoyan y nos ayudan. Un alma gemela puede ser un amigo, la pareja, nuestros padres, alguien en el trabajo, una persona que aparece para ayudarnos en un momento complicado, etc. 

Todos tenemos almas gemelas, así como también todos tenemos rayo gemelo. Pero pese a que muchas veces se confunden los términos y se usan como sinónimos, son bien diferentes.

Las almas gemelas siempre están para apoyarnos y sostenernos, por más que muchas veces, pensemos que algunas jueguen de «malos». Si miramos desde lo profundo, no existen en realidad ni buenas ni malas personas, tampoco buenas o malas acciones. Todo es una calificación, un juicio que hacemos desde nuestras creencias y experiencias.

Si buscas en tus recuerdos seguramente te acuerdes de situaciones que viviste con ciertas personas y que probablemente en su momento te parecieron terribles. Sin embargo, hoy mirando esa situación desde tu presente, quizás entiendas que es lo mejor que te pudo haber pasado y esa persona no era tan mala como parecía, sino que estaba jugando el juego para brindarte un aprendizaje. 

¿Cuántas personas hay que han sufrido porque su pareja las abandonó y al poco tiempo han conocido al amor de sus vidas? ¿Para cuántas personas un despido en el trabajo fue el motor que necesitaban para iniciar un proyecto propio y emprender su negocio?

Así muchos casos en los que creemos que «esto que me está pasando es lo peor» o que «esta persona es un villano en mi vida», son los escenarios que mejor nos preparan para ganar nuestra gran Victoria.

Un Espejo

Las almas gemelas son capaces de mostrarnos aspectos de nuestra personalidad que tenemos que trabajar. De hecho, lo que más nos molesta del otro, lo que más nos enoja o incomoda, siempre nos revela un aspecto oculto de nosotros mismos. En estos casos podríamos decir que las almas gemelas se comportan como espejos, aunque no necesariamente esto significa que ese ser sea igual que nosotros, sino que su conducta activa algo que tenemos que trabajar.

Por ejemplo, si una persona te parece muy egoísta, quizás te esté mostrando que tú tienes que trabajar más la tolerancia. Si crees que una persona es demasiado liberal, probablemente te esté dando la oportunidad de trabajar más la flexibilidad y revisar algunas creencias, etc. 

Las almas gemelas están en todos lados y todo el tiempo, por la simple razón de que esta no es la primera vez que vinimos a vivir una experiencia en este campo.

Hemos tejido enlaces de amor con muchos seres en cada una de nuestras incorporaciones. A veces antes de venir a esta experiencia de vida, acordamos con ciertos seres acompañarnos en este campo, pactando de alguna manera ciertos roles que nos permitan un avance en nuestro camino de aprendizaje.

El Rayo Gemelo

Cuando el Ser, completo en sí mismo, entró por primera vez a la octava atómica se separó en polaridades para así poder manifestarse en el campo de la materia. Esta división del Ser Uno Original que somos es lo que da nacimiento al par de Rayos Gemelos que decide iniciar su peregrinaje en el campo de lo manifestado para llevar adelante su rol creador. 

Entendiendo el origen del Rayo Gemelo, podremos entender mejor por qué es que almas gemelas tenemos muchas y Rayo Gemelo solo uno.

El Rayo Gemelo es nuestra mitad, la otra parte del Ser completo que somos y que seguimos siendo en octavas superiores.

Aunque esto pueda generarnos automáticamente el pensamiento o el deseo de vivir una novela romántica, no sería lo más apropiado comprenderlo así.

Arte: Eleonora Pando

Cuando buscas por la vida a ese ser que sea tu complemento, tu otra mitad o, como suele decirse, tu media naranja, estás buscando que «algo externo te complete», olvidando que la completud solo se alcanza en el encuentro contigo mismo, en el reconocimiento de tu verdadero Origen.

Puede que el deseo de encontrar a nuestro Rayo surja naturalmente en nosotros. Es comprensible puesto que está en nuestras memorias el recuerdo de su existencia. Pero intentar recrear esta experiencia cósmica de la mano de una pareja humana suele llevarnos al fracaso y a la desilusión.

La pareja humana

Si buscas una pareja que te complete estás partiendo desde una necesidad que piensas que el otro podría satisfacer. Por hacer esto muchas veces caemos en reclamos, en reproches, en pretender que el otro cambie y que «me de lo que necesito».

Sin embargo, ¡cuán maravilloso es tejer una relación de pareja con un ser a quien reconocemos como un auténtico otro! como alguien que es un ser completo en sí mismo, un ser que sabes que no te necesita, ni tu tampoco a él, pero en la incompletud que representan en este campo, deciden acompañarse.

Si logramos entender que la pareja humana es el escenario perfecto para aprender a amar, valoraríamos más cada una de las experiencias y comprenderíamos que todas ellas nos acercan cada vez más a manifestar el completo amor de la fuente.

Puede que nuestro Rayo Gemelo ni siquiera haya encarnado en esta experiencia de vida, puede que ya se encuentre esperando por nosotros en el estado ascensionado o puede que esté en esta tierra, pero viviendo su propia experiencia, con una frecuencia completamente diferente a la nuestra, con la cual podríamos chocar.

Claramente desde este lugar de conciencia en el que nos encontramos no podemos saber quien es nuestro Rayo Gemelo. Los Maestros Ascensionados dicen que solo ellos pueden revelarnos quién podría ser, siempre y cuando esa revelación nos sea requerida para una tarea específica que debamos realizar. 

Sea cual sea el caso, da igual el camino seguido por el Rayo, tarde o temprano el encuentro se producirá. En ese momento y con la frecuencia adecuada volverá a ser Uno lo que un día se dividió en dos, pero esta vez, y con la eternidad por delante, siendo uno los dos.

Y tú ¿te estás atreviendo a vivir el Amor?¡Déjanos tus comentarios y comparte con nosotros!

Si prefieres escuchar toca «Play»

Escucha»Alma y Rayo Gemelo» en Spreaker.

Deja un comentario

Que tal si hablamos?