A muchos Seres nos pasa que, en algún momento de nuestra vida, en algún punto de este recorrido como que nos damos cuenta que algo más tiene que haber, que no estamos acá por casualidad y que seguramente hay un destino mayor. Tenemos como un despertar que nos lleva a un camino de búsqueda, buscar la verdad, buscamos algo que no sabemos que es pero que sabemos que tenemos que encontrar.

A veces esa búsqueda crea una trampa, en vez de encontrar, me vuelvo un buscador eterno.

Estos tiempos son especiales, son tiempos de despertares, tiempos de búsqueda, pero sobre todo ya son los tiempos de encontrar. Y a veces en el fondo como que no queremos encontrar realmente, porque el encontrar significa, “ya está, ahora ponte a trabajar en eso, haz vida todo eso que ya sabes, que has encontrado”.

Y el buscador eterno, sigue constantemente buscando y no necesariamente trabajando en eso. El encontrar no es el fin del camino, es recién el comienzo. Es el fin de la búsqueda en todo caso, pero ahí comienza el trabajo realmente.

 En profundizar todo eso en uno. Y eso lleva responsabilidad, lleva disciplina, determinación y a veces es más fácil seguir buscando y decir “cuando encuentre,  ahí si voy a transformarme, voy a cambiar”

Como bien dice en la novela de Hermann Hesse “Siddhartha”, en un momento hablando con su fiel amigos de la infancia, Govinda,  Siddhartha le comenta que al buscar tanto,  Govinda no ve muchas cosas que tiene a la vista.

Eso nos pasa en esa búsqueda, que es hermosa y que todos en algún momento debemos comenzara realizar, pensamos que tiene que ser algo intrincado algo complicado algo que no es tan simple. Y realmente está siempre alrededor nuestro, es más: dentro nuestro.

¿Cuántos libros has leído? ¿A Cuántos cursos, talleres o seminarios has asistido?  ¿Todavía sientes que no has encontrado eso que buscabas? Obviamente que puede ser, y que bueno que sigues buscando. Pero, ¿has hecho vida todo eso que has leído, y vivido en libros, talleres, seminarios y demás? ¿Has bajado eso de la cabeza al corazón?  ¿ Del intelecto a tu sentir, a tu experiencia?

Muchas veces no nos damos cuenta que quizás ya encontramos y distraídos en la búsqueda, seguimos buscando.

“Cuando alguien busca-dijo Siddharta-, suele ocurrir que sus ojos sólo ven aquello que anda buscando, y ya no logra encontrar nada ni se vuelve receptivo a nada porque sólo piensa en lo que busca, porque tiene un objetivo y se halla poseído por él. Buscar significa tener un objetivo. Pero encontrar significa ser libre, estar abierto, carecer de objetivos. Tú, honorable, quizá seas de verdad un buscador, pues al perseguir tu objetivo no ves muchas cosas tienes a la vista.»

Extracto “Siddhartha, de Hermann Hesse”

Quizás ya no es tiempo de seguir buscando, es tiempo de encontrar, quizás es tiempo de hacer vida todo eso que sabes que está en ti.   Es tiempo de poner en práctica el Amor Divino la mayor parte del día.

Si prefieres escuchar, toca «play»

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *