A través de las edades, los grandes Maestros de oriente y occidente nos han asegurado una y otra vez que somos mucho más que este cuerpo físico. Somos seres energía, inmensos, enormes y con capacidades que, desde luego, escapan a lo que nuestra mente pueda comprender.

Entre mitos y verdades el tema de los sueños siempre ha dado mucho de qué hablar. Pero lo más maravilloso de todo es que el misterioso mundo onírico, no sólo ha despertado la curiosidad de personajes conocidos como Descartes, Freud y Borges, sino también la de cada ser humano que habita en la tierra.

¿Quién no se ha preguntado en algún momento de la vida, qué ocurre en ese mágico mundo al que entramos cada noche al ir a dormir? ¿Qué son los sueños?  ¿Ilusiones? ¿Realidades? ¿Experiencias?

Veremos que podemos desentraña de todo esto, entre todos.

Los sueños y sus significados 

Cada noche al ir a dormir, mientras el vehículo físico descansa, el ser energía que nunca duerme se prepara para continuar su experiencia creativa en otros planos de consciencia. Estas experiencias a las que les hemos dado el nombre de «Sueños» son absolutamente reales y transcurren en niveles de frecuencia o dimensiones que responden a su propia lógica.

Intentar interpretar las experiencias que ocurren en los sueños, con la lógica de la mente humana, suele ser una gran fuente de error. Al pretender entender lo ocurrido en otro nivel de frecuencia desde este nivel solemos fallar. Nos quedarnos cortos de vocabulario, de entendimiento, de todo y acabamos diciendo: «viví una experiencia ilógica» «un sueño sin sentido».

Es importante entender que el ser energía que somos, cuando sueña está en su estado original que es atemporal, a-espacial, a-lugar. Por eso, todo lo que transcurre en el sueño, por mucho que nos gustaría interpretar, no necesariamente tiene la posibilidad de pasar por un análisis mental.

Por supuesto que los sueños pueden significar algo. Sin embargo, podemos llegar a cometer el error de malinterpretarlo, al intentar descifrar en esta octava vibratoria, lo ocurrido en otra.

Es común oír hablar del significado de los sueños como algo general. Como si hubiese un manual reglado que nos dice: soñar con esto significa tal cosa, soñar con esto otro, tal otra. Pero el tema es más complejo. Lo que cada sueño signifique es algo muy personal. Tiene que ver con lo que cada símbolo signifique para la persona que sueña, con sus propios códigos y experiencias. Si bien puede que lleguemos a estar influenciados por un simbolismo y ese simbolismo acabe diciéndonos algo, no siempre es así.

La mejor manera de averiguar si el sueño tenía un mensaje o no para nosotros es conectar con lo más profundo de nuestro ser y desde allí preguntar. Algunos quizás logren esto en un estado de meditación muy profunda, otros desde el proceso de la conexión.

Si hay algo auténtico y significativo que se oculta detrás del sueño, nuestra experiencia tarde o temprano nos lo hará saber.  Lo importante es no interpretar desde un análisis mental o desde significados reglados porque los mismos símbolos no querrán decir lo mismo para todas las personas. 

Prepararse para el sueño

Antes de adentrarnos en este tema, una pequeña aclaración puede sernos de gran ayuda. Existen 7 campos o dimensiones con diferentes frecuencias y estados vibratorios a las que se les denomina octavas vibratorias. La octava más densa es la que habitamos día a día en nuestro estado de vigilia (lo que conocemos como la octava atómica o campo físico). 

Cuando dormimos, nuestro ser visita otras octavas. Dependiendo de la frecuencia en la que nos vayamos a dormir, es decir, de cómo nos encontremos energéticamente al momento de conciliar el sueño, es que lograremos sintonizar con una capa más sutil o una más densa.

«No te vayas a dormir enojado» solían decir las abuelas (y con toda la razón). A veces al momento de ir a dormir notamos que nuestro estado de ánimo es más desarmónico que armónico y terminamos teniendo una noche de «pesadillas». Las pesadillas no son otra cosa que capas más bajas a las que se denomina «mundo astral», capas de las que no deberíamos fiarnos en absoluto. Si llegáramos a recibir algún tipo de mensaje o señal en esas capas, será mejor no hacerle caso.

Prepararse para el sueño debería ser un hábito de todos los días ¿Cómo lo hacemos?

Todo empieza con lo que comes de noche. Si comes mucho o si bebes demasiado puede que te sientas más pesado y te cueste entrar en un sueño reparador. Luego dependerá de lo que miras. Si ves demasiada televisión, algo violento o, ni que hablar, el noticiero. Esas imágenes quedan dando vueltas en tu mente e influyen notoriamente en lo que después vas a soñar.

Recuerda que dónde pones tu atención, es lo que entra en tu vida. Si miras demasiado la pantalla del celular o te quedas largos ratos atrapado en las redes sociales, esos contenidos, esas imágenes, también quedan en tu mente de manera muy fresca al momento de dormir.  

En cambio, si llevas la atención hacia algo elevado, de origen superior, ya sea que medites antes de dormir, reces o hagas la conexión, el sueño será muy diferente y, lo más probable, es que acabes visitando capas superiores donde moran grandes Maestros y guías. 

Recuerda esto: No caigas en el error de creer que todos los sueños tienen un mensaje. La capa en la que hayas caído definirá todo ¿cómo te das cuenta? lo sentirás cuando despiertes. Si tus sentimientos son de alegría, felicidad, paz y armonía, seguro has sintonizado con capas superiores (aunque no lo recuerdes). Si te despiertas en un estado en el que sientes que no estás del todo armonizado, ese sueño no es de fiar.

Un mundo real

Un pasaje de Yogananda dice que el hombre piensa que no hay nada más allá de esta vida, cuando realmente todas las noches cuando se va a dormir deja su cuerpo para vivir otras experiencias.    

El ser energía cuando entra en el proceso del sueño se aventura a vivir experiencias que, lejos de ser imaginarias, son tan reales como las que vivimos estando despiertos.

Libre de las limitaciones del cuerpo físico, somos capaces de movernos mucho más allá de las limitaciones de este campo. Podemos volar si lo deseamos, atravesar muros, vencer las leyes de la gravedad, acceder a mundos paralelos,distintas dimensiones, etc. 

El mundo de los sueños puede ser muy rico en experiencias. Muchas personas logran tomar conciencia de que están soñando y son capaces de tomar el control de sus sueños. Saber que estamos dentro de nuestro propio sueño nos permite recuperar la conciencia de todo lo que somos capaces de hacer y hacerlo, sin lugar a dudas. 

Aunque a la mente le cueste creer que el sueño es algo más que una mera fantasía, el ser que somos en verdad sabe que no es así. Sabe que cada experiencia sucedió, que los encuentros se produjeron -por más que no logremos recordarlos- y que cada vivencia fue un aprendizaje.

Escribe tus sueños

Aunque a veces no lo recordemos, siempre soñamos. Apenas despertamos solemos tener muy presente lo que hemos soñado. Sin embargo, cuando dejamos transcurrir un par de minutos generalmente lo olvidamos. Esto sucede porque al soñar estamos en una frecuencia y, al despertar, automáticamente entramos en otra. Ese desfasaje de frecuencias puede provocar el olvido.

La práctica de escribir los sueños (o grabarlos) es muy recomendada -aunque recuerda que no todos los sueños tienen mensajes auténticos-. Guiarse por los sueños puede ser un arma de doble filo ya que así como podemos haber sintonizado con experiencias reveladoras también podemos haber accedido a «archivos basura».

De todas maneras, adquiere el hábito de escribir, seguramente más adelante y de la mano de otras experiencias, descubrirás si se trataba de un mensaje real o no. 

¿Cuántas veces has tenido ideas o frases reveladoras en un sueño y has dicho «después lo anoto»? El momento de anotarlo es apenas te despiertas! después se olvida.

Sueños premonitorios

A muchas personas les ha pasado soñar acontecimientos que luego ocurren en la experiencia física. Los llamados sueños premonitorios existen. Pero ¿qué son realmente?

Cuando el ser energía entra al proceso del sueño es a-temporal, es decir, entra en el estado en el que no existe pasado ni futuro, solo un eterno presente con infinitas posibilidades. Por lo tanto, es posible sintonizar con líneas de tiempo que aún no se han manifestado, lo cual no implica que necesariamente se manifiesten.

Estas líneas potenciales a las que comúnmente llamamos futuro, pueden suceder o no. El futuro no está escrito, por lo tanto, todo lo que podamos vislumbrar de él es una posibilidad que dependerá de nuestras futuras creaciones.

Podemos soñar con situaciones catastróficas y cambiarlas o con situaciones increíbles y ¡crearlas! Como creadores tenemos la capacidad de transformar nuestra vida y cambiarla si así lo deseamos.

La ensoñación

Seguramente has escuchado alguna vez la famosa expresión «soñar despierto». La ensoñación es la manera en la que los pueblos originarios creaban antiguamente y lo siguen haciendo hasta el día de hoy.

Cuando por medio de la conexión accedemos a una frecuencia creativa de origen superior, podemos empezar a crear tal como lo hacíamos en el origen. 

Ensoñar es sentir que lo que queremos que pase ya está sucediendo. Es tener todas las sensaciones de lo que ello implica, vivir de lleno lo que queremos que suceda y luego soltarlo sin entrar en el cómo y en el cuándo esto sucederá. 

Si lo que quisiéramos es que llueva, ensoñar la lluvia sería sentir que tenemos los pies sobre el suelo mojado, sentir que la lluvia nos toca la cara.

No por nada le llamamos sueños a los sueños que tenemos de noche y a las cosas que queremos crear. El lenguaje nunca es inocente y lo que vivimos de noche seguramente en algún punto esté relacionado con lo que deseamos. 

La única diferencia es que en la ensoñación lo hacemos de forma despierta y desde la conexión. Si a esto le agregamos un gran sentimiento de victoria y gratitud, podremos estar seguros de que nuestro sueño ya es un hecho y en cualquier momento lo veremos manifestado.

¿Cuáles son tus sueños? ¡Déjanos tus comentarios y anímate a compartir!

2 comentarios en “El Mundo de los Sueños”

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