Con más de 10 años de camino recorrido, compartiendo y expandiendo la información de nuestro origen, hoy Juan Pablo y Federico Caivano nos aseguran que Es Tiempo de Recordar. Tal como lo expresa el nombre del Seminario que ellos mismos crearon, uniendo los frutos de sus vivencias e impulsados por un gran sentimiento creador.


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«Lo bueno de ir compartiendo es llegar a la gente y comunicarnos de una manera coloquial, práctica, que nos sirva a todos. Comprendiendo que todos estamos en el camino. Un camino que tiene que hacer uno solo pero es bueno cuando nos podemos ir acompañando y compartiendo la experiencia” así comienza Federico Caivano.  


MJ: ¿Cómo surgió el seminario Es Tiempo de Recordar y a qué le debe su nombre?

JP: Esto salió de los casi más de 10 años de estar en el proceso de la activación interna de la glándula pineal, el método Cyclopea creado por Fresia Castro con quien estuvimos mucho tiempo. Ese camino nos permitió hacer un proceso que tenía que ver principalmente con nosotros, con un proceso interno que sentimos transmitir y compartir. Nuestra propia experiencia en ese camino y en ese ir por tantos lados hicieron que fuera surgiendo “Es tiempo de recordar”. Fue surgiendo de a poco, primero con la Conferencia El Poder Creador del Sentimiento, luego con Las Claves y así fue siguiendo el camino del sentimiento.

F: Totalmente. Porque más allá de haber estado mucho tiempo caminando el camino (valga la redundancia) de la glándula pineal, en el contacto con la  gente fuimos observando cómo a veces nos cuesta tener contacto con nuestros sentimientos, cómo nos cuesta de alguna manera relacionarnos con eso.

Cuando hablábamos de esto con las personas todos decían “esto yo lo sabia” “esto esta en mi”... ¡y claro! son nuestras memorias de alguna manera. Entonces de ahí, surgió el nombre “Es tiempo de recordar”,  porque nadie está enseñando algo a alguien, lo que hacemos es recordar.


MJ: ¿Cuál es el rol de la glándula pineal en todo este proceso? 

JP: Si bien el proceso de la activación de la glándula pineal es maravilloso, es solo una parte de todo el verdadero proceso y de todo el camino.La glándula pineal es fundamental como es tan fundamental la antena de tu celular. Pero cuando vas a comprar el móvil no preguntas que antena tiene o cómo está la antena. Chequeas el procesador, la memoria, si te gusta, el tamaño, las cámaras, etc. Pero todo eso no va a andar si tu celular no se conecta.

Por eso nosotros decimos hoy que “Es tiempo de recordar” potenciando todas las memorias a través de la conexión por medio de la glándula pineal.

Las personas que han tomado el seminario con nosotros hace un año o dos y luego lo han tomado en los últimos meses saben que es distinto, saben que ha cambiado porque se ha volcado toda nuestra experiencia, todo nuestro sentir y todos nuestros recuerdos. 

F: A veces la gente que viene a los seminarios suele pensar que en la glándula pineal está todo. Pero por más que es una parte muy importante, dado a que es como el botón de encendido, la clave es anclar toda esa energía en nosotros y empezar a movernos desde ese lugar. En el proceso empezamos a despertar memorias, empezamos a darnos cuenta de quienes somos y de cómo nos tenemos que mover.


MJ: Considerando la importancia de esta información, más allá de la simbología que hay detrás de la glándula pineal ¿podríamos entender que es algo accesible a todos? ¿Hay edad para esto?

F: Hemos tenido niños de todas las edades, desde 6 años en adelante. Lo que nosotros decimos es mientras el niño siga siendo niño se mantiene conectado ¿Cuándo dejamos de ser niños? y alguien podría decir a partir de los 9, 10, 11. Sin embargo, hemos tenido niños de 6 años en adelante, siendo que tienen que estar muchas horas sentados. Pero esta información está en nosotros y creo que los tiempos de frecuencia a nivel planetario están permitiendo que cada vez sean más los niños que están llegando; ellos están en otra frecuencia, en otra potencia y por lo tanto van aceptando la información de una manera mucho más natural.

JP: Es para todos y más hoy que necesitamos sobreponernos a las circunstancias, tomar el control creativo de nuestra vida.


MJ: Teniendo en cuenta que somos seres creadores, ¿como asumir esto y llevarlo a la vida diaria?

F: Todos estamos creando todo el tiempo, solo que a veces no nos darnos cuenta. Pensamos “Ahora que ya pase por este proceso,  voy a empezar a crear”. ¡No! crear creaste toda tu vida y vas a seguir creando te conectes o no te conectes, lo hagas conscientemente o no. 

«Es un proceso de dia a dia, y así como he logrado grandísimas victorias muchas, veces me vuelvo a distraer. Sin embargo, apenas me doy cuenta vuelvo a levantarme. El problema no es distraerse, el problema es que hago cuando eso me pasa».

Estamos a veces con hábitos tan arraigados: de llevar la atención a donde no tiene que estar, de reaccionar a través de la queja, la angustia, el dolor, de encontrar lo malo en vez de encontrar lo bueno. Pero lo importante es que cada vez que te vas dando cuenta de eso y te vas soltando a la conexión, cada vez se va haciendo más suave el andar y creo que ahí está la maravilla.

JP: Exactamente, ahí está la clave, en el proceso diario, un día a la vez. Nosotros lo repetimos siempre: no somos maestros, no les enseñamos absolutamente nada simplemente vamos transmitiendo lo que fuimos viviendo, pudiendo servir a lo que alguien nos transmitió en algún punto y nos ayudó a recordar. 


MJ: ¿Cómo viven el proceso bajo esta nueva modalidad on line?

JP: Si bien los tiempos van mucho más allá que de marzo hasta ahora, desde el momento en que empieza todo este movimiento mundial de frecuencia, de energía, sentimos que era el tiempo de recuperar las memorias originales masivamente. Ir a buscar estas potencias que nos permiten tomar el gobierno de la vida se tornó fundamental para que las circunstancias del mundo no nos lleven puesto.

El cambio on line se dio de manera perfecta. Empezamos a hacer conferencias on line cuando yo todavía estaba en Ecuador y después sentimos que era tiempo de poner la información a disposición de todo el mundo. Eso nos permitió llegar a lugares impensados, y hoy podemos estar en un taller reunidos con gente de Bélgica, España, Chile, México, de todo el mundo.

Claro que también el momento de pasar a lo on line implicó una readaptación nuestra. En lo personal yo siento que es mucha  más la potencia que se puede entregar en lo on line dado a que podemos estar más concentrados, elevando mayor frecuencia, puedo sentir a cada uno en su casa e irradiar en mayor profundidad para generar ese proceso.


MJ: ¿Qué pasa con las personas que se resisten a lo virtual y quieren esperar a lo presencial?

F: No dejan de ser resistencias. Es exactamente lo mismo. Yo les diría que lo hagan ahora porque la potencia es la misma. Lo presencial puede tener la parte linda del contacto con la gente, de la convivencia. Pero en cuanto a la información que se entrega y a los procesos y experiencias que las personas comentan, son excelentes.

JP: Lo on line es más fácil para nosotros una vez que nos adaptamos, pero exige del que está participando mayor compromiso, y eso es buenisimo. En su casa se distrae, va saca el perro, trae un café. Todo esto le exige estar más conectado. Mirar una pantalla por tantas horas es como verse 2 o 3 películas largas seguidas, pero cuando te metes en la onda y se empiezan a reactivar las memorias, el tiempo se te vuela.


MJ: ¿Este seminario podría haberse realizado 2 o 3 años atrás de manera on line o hay una energía que lo habilita, una conciencia diferente en las personas que permite que pueda hacerse un proceso de esta forma?

F: Yo siento que hubo un cambio a nivel de frecuencias en estos últimos 2, 3 años, sobretodo con todo este proceso inusual que se empezó a vivir. Esto aceleró los tiempos en todo sentido. A nivel de aceptación, hace unos años atrás la gente quizás no hubiera aceptado tanto algo «tan on line», prefería mas lo presencial. Yo creo que esto se fue dando de la manera ideal.

JP: Como dice la Biblia: «Los tiempos del señor son insondables». Hace 2 años más o menos lo empezamos a hablar, en reuniones, en comidas, en charlas con Fede, con Cristian. Empezamos a sentir que ya sería el momento, la frecuencia. Sin embargo, todo se da en el momento justo y el momento justo se dio de una forma perfecta … por eso los tiempos del señor son insondables.


MJ: Lo importante es arrancar. A veces son las circunstancias las que nos invitan a reinventarnos y buscar nuevas alternativas y quizás “estas alternativas” que en un principio aparentaban ser provisorias acaban siendo una nueva manera de expandir, tan real como cualquier otra ¿Cómo lo ven ustedes?

JP: Yo creo que es por ahí. Tengo la más profunda convicción de que la manifestación instantánea existe pero se crea en un proceso que puede llevar años. Es decir, el taller es tiempo de recordar quizás se creó en una semana o en 4 días pero se armó en 10 años […] Esto llega para quedarse. Es hermoso estar en persona pero llega a menos gente.

Y llegó en un momento justo de la historia de la humanidad, del momento vibratorio planetario. Seguramente que seguiremos haciendo profundizaciones o retiros porque nos encanta, pero claramente esta modalidad es una forma que exige más de vos, porque todo viene de adentro y nada viene de afuera. Nosotros nunca te vamos a dar nada que vos no tengas. Te vamos a ayudar a activar la potencia que es tuya.


MJ: Ese recuperar potencias ¿nos conecta con el propósito o camino que vinimos a transitar en esta experiencia de vida? 

JP: yo creo que el recordar es responder las grandes dudas de la humanidad desde la época de Platón y probablemente de mucho antes: quienes somos, de dónde venimos, a donde vamos, a que vine, cual es mi potencia.

Lo importante es que al recordar todos vamos a recordar que todos tenemos un don. Nadie vino por casualidad. Todos vienen con una gran tarea y una gran misión. No se trata de aprenderla, ni de aceptarla, eso ya lo hiciste, simplemente te olvidaste y ahora hay que recordar.

F: A medida que uno se va conectando recupera ese potencial, va encajando cada vez más y más con ese don, con esa parte del plan. Pero lo importante es que ese don, ese talento, nos va a encontrar en la acción, cuando empieces a hacer vida todo esto y a manejarte desde la conexión.


MJ: Asumir que el proceso depende de que uno se ponga en acción nos hace responsables en cierta manera de las situaciones y escenarios que vamos creando. ¿tiene que ver esto con lo que suele mencionar como «automaestria»?

F: cuando decimos automaestría lo que queremos decir es que tenemos que empezar a guiarnos desde la conexión. No hay maestros acá en este campo de frecuencias. Hay personas que nos pueden mostrar un camino, que nos pueden ayudar o transmitir cierta información para despertar memorias. Empezar a moverse desde la conexión va a significar que empiece a tener más contacto conmigo mismo. Ese es el autoconocimiento: ver qué sentimiento me mueve, empezar a confiar más en mi intuición y no tanto en buscar esa respuesta en el otro. Quien mejor que vos sabe el camino.

No es cuestión de si está bien o está mal. Quizás lo que para vos está bien desde la conexión, yo capaz lo vea distinto o me atrevería a tomar otro camino. A veces lo que nos pasa como occidentales o como humanos es tratar de agrupar o reducir a la divinidad en una cosa. La automaestria es empezar a ser mi propio maestro, empezar a sacar el maestro que tenemos dentro.

JP: Por eso algo de lo que vamos a hablar siempre es de que no hay formas, hay fondo. La relación con la divinidad, con la fuente, con el origen, es personal y no hay una igual a la otra. Cuando quiero llevar la relación con la fuente como la llevan otros, entonces ya no estoy siendo mi propio maestro.


MJ: ¿Podría decirse que el desafío es no dejar que las opiniones de los demás sean las que guíen nuestro camino?

F: yo creo que lo que más frena a los individuos es el famoso qué dirán. Es una gran trampa armada por nosotros, por este sistema que alimentamos, de que la mirada, el juicio o la opinión del otro me condiciona. Porque en el origen somos todos iguales pero acá somos individuos totalmente distintos, entonces la manera de movernos va a ser distinta. Por lo tanto mientras lo haga sea con el sentimiento correcto, esta perfecto lo que haga.


MJ: ¿Cómo se vive la experiencia del Seminario?

JP: El espíritu de Es tiempo de recordar se construye desde nuestra propia información. No es un seminario intelectual, es dinámico, por eso cada seminario es distinto. No seguimos fórmulas en este proceso. Es como ir tocando resortes nuestros que por irradiación se activan, memorias que te ayudan a recuperar primero la vinculación con el origen para reactivar la potencia a través del centro pineal que te permite reencenderte y recuperar las potencias de tu manera, de tu forma. Es el tiempo de la no forma pero de todo el fondo.


MJ: ¿La forma sería como la estructura que te puede sostener un tiempo?

F: La forma  te sirve para encauzarse pero después te tenes que soltar y empezar a caminar a tu manera, descubriéndote, descubriendo cual es tu mejor forma de lograr esa conexión. Darte cuenta que es algo que tenes que empezar a respirar constantemente, no es algo que lo haces una vez y ya está. Es llevarlo al día a día y darnos cuenta que vas a estar creando todo el tiempo con aciertos y errores creativos.


MJ: ¿Hay alguna manera de salvar nuestros errores creativos, corregirlos o lo hecho hecho está?

F: Podemos sanar nuestros errores, salvarlos. “Lo hecho hecho está, pero se puede transformar”. El error no es solo “choque el auto, me compré la casa equivocada”. El error puede ser me angustie, tuve un terrible odio hacia alguien, genere más miedo que amor.


MJ: ¿Influyen nuestras emociones en los demás o uno podría pensar “yo con mi angustia no le hago mal a nadie”? 

F: Si obvio, todo influye.  No deja de ser una posición muy cómoda esa, no deja de ser una victimización. Es importante diferenciar la compasión divina de la compasión humana y dejar de decir “pobrecito, que mal que la está pasando”. Conectémonos e irradiemosle,  porque quedándose en ese estado la persona no va a cambiar nada y nosotros solo vamos a estar cargando la red con más de esa angustia.


MJ: Todas estas palabras que pueden parecer complejas tales como automaestria, elevación de frecuencia, cargar la red, memoria humanidad, ¿se explican en el taller?

JP: Es parte del proceso como todo y las vamos incorporando de manera natural. Hace un tiempo atrás nadie sabía que era asintomático, aplanar la curva, cuidados intensivos, etc. Es un proceso normal y constante. Pero da igual porque no hay forma ni fórmula en este punto. No es información intelectual, sino por irradiación.


MJ: ¿Alguna palabra para quienes estén con alguna duda de vivir la experiencia que propone el seminario?

F: Yo lo único que les diría es que esta información no la busquen en la mente sino en el corazón. Si algo les resuena que se acerquen y busquen en nuestra página los podcast, el blog, etc. Si todo eso resuena cada vez más, que se acerquen 

JP: Así es, si lo sienten nos estaremos viendo.



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