Hay historias capaces de tocarnos el corazón, de llegar a esas fibras de nuestro ser para inspirarnos y animarnos a contar las nuestras. Alguien podría decir que no tiene historias para contar. Pero no es así. Todos tenemos historias, situaciones que hemos vivido y que nos han servido para aprender una gran lección.


No se trata de que nos sucedan cosas tan graves para darnos cuenta de lo que somos capaces de hacer, porque a veces con tan solo observar situaciones pequeñas podemos entender que cada minuto de nuestra existencia es una gran posibilidad para hacer algo grandioso, para liberarnos de las cadenas autoimpuestas y romper nuestros propios límites.


Hoy queremos compartir dos historias. De esas historias que inspiran y nos invitan a arrancar, a movernos, a sacar nuestras potencias y, por qué no, a inspirar a otros. En este punto no se trata de haber nacido siendo un ser extraordinario, sino de entender que siendo una persona “normal” podemos llegar a hacer cosas extraordinarias si tan solo nos lo proponemos y, desde la conexión, tomamos acción. 


Koby Bryant, fue uno de los mejores basquetbolistas de Estados Unidos. Él solía decir “El talento es dedicación” y «todo tiene que ver con las ganas de lograr eso que queremos lograr».  En una de las tantas entrevistas que ha dado, confiesa que cuando comenzó, en un campeonato de verano, no marcó ni un solo tanto. Sin embargo, lejos de darse por vencido, ese momento fue lo que lo impulsó a tomar la decisión de comenzar a entrenar. Koby cuenta que cada día se esforzaba y llegaba una hora antes a su entrenamiento. Un día, advirtiendo que un compañero también empezó a hacer lo mismo, él empezó a ir dos horas antes. Pero no era una cuestión de ego, ni de competencia con el otro lo que motivó esta acción, sino para demostrarse a sí mismo que era posible crear más allá de sus propias capacidades, de las capacidades que él mismo iba desarrollando. 

Éste es un claro ejemplo de que líder no se nace, sino que se hace. La superación se va dando día a día, se va ganando a cada momento, con cada pequeño esfuerzo y con cada pequeña acción.


Otra historia maravillosa de vida es la de Tony Meléndez. Músico, cantante y guitarrista, Tony cuenta que comenzó a practicar desde muy chico con la guitarra de su padre y como si fuese un juguete.  Tony nació sin brazos, por lo que de muy joven tuvo que aprender a utilizar sus pies y los dedos de sus pies. 

Él cuenta que de chiquito no entendía que no tenía brazos, hasta que en un momento el entorno se lo hizo notar. La música lo acompañó desde siempre. Empezó a practicar con sus pies desde unas 6 a 7 horas por día y no paró hasta que la música comenzó a sentirse como música, tal como él lo afirma. 

“Dios me ha dado la música, me ha calmado el corazón. Los pies son todo para mi y en los ojos de Dios yo soy entero” Tony Meléndez

Al ver a  personas que tienen brazos, tienen pies, tienen todo, Tony les dice «sí pueden» y si alguien le pregunta «¿dónde están los milagros?» él con una gran sonrisa responde “levantar la mano ya es un milagro”. Porque al fin de cuentas se trata de decir yo quiero, yo puedo y yo voy a ir hacia adelante. Después de todo el mundo espera a que digamos sí. 


Historias como las de Tony Meléndez y Koby Bryant nos invitan a reflexionar sobre los límites que nosotros mismos nos hemos creado. Estas historias funcionan como un verdadero despertador para que nos demos cuenta de que es realmente posible salir de las limitaciones. Nada de lo que nos limita está afuera. No es la economía, ni la pareja, ni el sistema, ni las circunstancias que sean por las que estemos atravesando. Solo somos nosotros no animándonos a salir de los límites que nos hemos autoimpuesto. 

A veces es muy fácil decirle a los demás “Sobreponete a lo que te pasa” pero cuando nos toca a cada uno vivir una situación que exige ir más allá, solemos flaquear o pensar que no somos capaces. En este punto ¿estás viendo lo que tienes o lo que no tienes? ¿Tienes la atención enfocada en lo que quieres que entre en tu vida o en lo que quieres que salga? Al momento de crear ¿desde donde estás haciéndolo? 

Es el momento de revisar cuales son los límites que nos hemos autoimpuesto para convertirnos en los héroes de nuestra propia película. No se trata de nacer como un superhéroe, sino de generar nuestra propia dedicación.

Son tiempos de sacar nuestras potencias empezando por reconocer que tenemos ese poder. Repetirnos a diario “yo puedo” y acompañarnos en ese proceso. Animarnos a ser la inspiración para otros desde la conexión porque los límites viven adentro nuestro, pero también vive Dios, y las posibilidades ilimitadas. 

Empoderarnos va a implicar centrarnos en las potencias que están dentro. Aunque en el proceso nos encontremos con programaciones que hemos recibido desde pequeños, eso no debe ser un obstáculo, ni un motivo para culpar al pasado. Sea la edad que sea que tengamos lo importante es comenzar.

Siempre podemos elegir colocarnos del lado de las excusas o en el de las posibilidades. Una vez que elegimos las posibilidades solo resta crear y atreverse a vivir la superación de nosotros mismos a cada momento. Ir en busca de quien todavía no sos para llegar a donde todavía no llegaste

¿Cómo se hace? Empoderándonos desde la conexión y aceptando que se trata de un proceso simple, aunque no sea fácil. 


Si sientes que no puedes, mejor pregúntate ¿Qué historia de no posibilidad me estoy contando? Recuerda siempre que no se trata de competir ni de ser mejor que otro, porque la comparación no es con el otro, sino con uno mismo. 

Que cada día sea una oportunidad para dar más amor, más conocimiento, más de lo que somos y sabemos hacer. El crecimiento no está en el resultado final, sino en el intentar, en el romper las barreras y en el ir hacia adelante. Porque es en el camino que nos transformamos y podemos manifestar cada vez más de las potencias que guardamos en nosotros mismos. 


Y tú ¿Qué límites vas a comenzar a romper para empezar a ser quien realmente quieres ser? ¡Cuéntanos tus experiencias, que el camino es más lindo cuando nos animamos a compartir!


Si prefieres escuchar el audio haz clic aquí!

Listen to «Tus limitaciones dependen solo de ti» on Spreaker.

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