Esa pequeña gigante.

La glándula pineal es una de las glándulas endocrinas más pequeñas que existe (con apenas 8 mm) en el cerebro de los vertebrados, y a la vez termina siendo de una importancia gigante.

También se conoce como cuerpo pineal, conarium, epífisis cerebral comúnmente se la relaciona con e el “tercer ojo”. Esta pequeña glándula controla, entre otras cosas, el patrón de sueño-vigilia del cuerpo.

¿Te imaginas que en tu cerebro hubiera una pequeña glándula que estuviera relacionada con la forma en la que generas tus pensamientos, tu humor y hasta con tu capacidad de abrirte a campos de percepción superior ? Buenas noticias: existe y es la llamada glándula pineal.

La tuátara, un tipo de lagarto que vive en Nueva Zelanda y es un auténtico fósil viviente, conserva el “tercer ojo” como un vestigio evolutivo, que consta de una lente, una retina y un nervio conectado al cerebro, que se origina en la glándula pineal. También se ha comprobado que otros reptiles, ratas y algunos peces también tienen más o menos desarrollado un tercer ojo. Sin embargo estos animales no parecen realmente mirar con él. Son solo vestigios evolutivos de ese ojo atrafiado como tambien se llama a la epífisis en los vertebrados.

Tatuara

En los animales superiores, la glándula pineal está lejos de ser un anexo inútil del cerebro, como se creía a principio del siglo pasado. La principal hormona que produce, la melatonina, está relacionada con los ciclos circadianos de sueño y vigilia, las fluctuaciones de la temperatura de nuestro cuerpo y nuestro metabolismo. Asimismo, es la responsable de los reajustes que tienen que llevar a cabo muchos animales con motivo de los cambios estacionales, como la hibernación, la emigración, la época de cría, el celo etc. La mayor cantidad de melatonina se produce principalmente por la noche, por lo que la glándula “sabe” cuándo hay luz y cuando no.

Como bien sabemos, se dice que el cerebro es el gran desconocido ya que tiene un sin fin de funciones y características que incluso hasta ahora no se han podido terminar de estudiar. Una de las partes del cerebro que es interesante conocer e investigar es la glándula pineal, esta glándula que también es conocida como “el tercer ojo” en el oriente, se la vincula al Chakra Ajna . Es el centro Cocha o «campo» de conexión entre el cielo y la tierra en America del sur. Uno de los Chumpi Ñawin ( ojos del cinturón ) en la cosmo vision de los Andes. En el Tiwantinsuyo la conocían como la llave del cielo , el mas importante de los 7 Pojcpos. El punto clave del camino de Wiracocha en el cuerpo. En el terreno era representado por la ciudad de Cusco. Los Aztecas la llamaban Chichiwitl, la gema , la Tilka.

Se dice que la glándula Pineal esta de moda, pero ya desde el siglo II, se viene haciendo estudios de ella.

Pues no es que este de moda, es que hasta hace muy poco es que se ha podido conocer en realidad la importancia que tiene, sobre todo, lo relacionada que esta con nuestra creatividad, y como nos ayuda a potenciar nuestro despertar como seres consientes de nuestro real potencial como creadores. Más allá de sus potenciales biológicos.

Pero en realidad la gran mayoría de nuestros ancestros sabían de ella y como activarla para obtener los más increíbles beneficios. Desde el siglo II ya se encuentra referenciada.

Galeno de Pérgamo, más conocido como Galeno, quien vivió entre el año 129 y el 216. Medico Romano formado en las escuelas Griegas con seguidores directos de Hipócrates, en la Edad Media, sus escritos de anatomía se convirtieron en el pilar de los estudios universitarios de los médicos medievales. Este autentico padre de la medicina fue uno de los primeros en hacer referencia a ella.

Claudius Galenus

En realidad se trata de una glándula bastante pequeña, del tamaño aproximado de un grano de arroz, la cual comienza a aparecer y a desarrollarse a partir de la semana 7 de gestación hasta los 2 años, sin embargo su peso va en aumento hasta la adolescencia. La glándula pineal está sumamente relacionada con la salud mental y entre sus principales funciones se encuentra la producción de melatonina, entre otras hormonas.

Tiene una forma que es muy semejante a un árbol con ramas, se dice que de allí nace su nombre, pineal, por su similitud al fruto del pino. Aunque tambien en la antigüedad se le encontraba forma de pene. Hoy se la conoce como Pineal.

Mide menos de un centímetro, pero recibe una increíble cantidad de sangre, incluso mayor que la que fluye por los riñones.

Esta hormona, la melatonina,  se encarga principalmente de regular nuestros ciclos del sueño, proporcionando descanso al cuerpo, por ende garantizar un correcto desempeño del mismo.

Otras función orgánica en la que cumple un papel fundamental es en el inicio de las funciones sexuales o pubertad.

Además, un estudio de la Universidad de Shagai, relaciona el correcto funcionamiento de nuestra actividad cardiovascular con la correcta segregación de la melatonina.

Todo esto ya nos da una idea de lo importante que es esta pequeña glándula.

«Dormir como un bebe». La glándula Pineal es muy activa en los inicios de nuestra vida, secretando grandes cantidades de melatonina, la hormona del sueño.

Así es que la glándula pineal es muy importante para nuestro funcionamiento diario ,cuándo dormimos y cuándo estamos despiertos. Regula nuestro reloj biológico. Una pubertad demasiado precoz, por ejemplo, puede estar vinculada a cierto funcionamiento anormal de esta glándula.

Fisiológicamente, junto con la glándula del hipotálamo, la glándula pineal controla el deseo sexual, el hambre, la sed y el reloj biológico que determina proceso normal de envejecimiento del cuerpo.

René Descartes, por ejemplo, fue además de filósofo un entusiasta estudiante de la neuroanatomía y neurofisiología. Él aseguró en sus libros Tratado del Hombre y Las pasiones del ala, que la glándula pineal es el «principal asiento del alma». Es decir, para él la «glándula pineal » iba más allá de aspecto físico. ·

Él consideró al ser humano como dividido en dos sustancias, el cuerpo mecánico (sustancia extensa) y el alma (sustancia pensante), y es por medio de glándula pineal en la región posterior del cerebro, que el alma se comunicaba con el cuerpo. Así, como vemos, esta glándula ocupó un lugar muy importante en toda la filosofía de Descartes. Este filósofo la llamó el «principal asiento del alma», ya que consideró que estaba involucrada en la sensación, la imaginación, la memoria y que era la causa de los movimientos corporales.

Al estar ubicada a la altura del entrecejo, a mitad de camino entre la frente y la nuca, es decir, exactamente en la mitad del cerebro, muchas culturas y filosofías ancestrales relacionan la glándula pineal con la conexión a lo superior a la divinidad.

Al saber de la «glándula pineal», es más que normal querer activarla y ser más consciente de su existencia. La glándula pineal es una pieza fundamental en lo que se refiere a unir nuestra vida física con nuestro componente energía. Más a allá de las creencias espirituales de cada uno. Pues no hay dudas de que, tal como decía Descartes, somos seres duales: nuestro plano físico y nuestro plano energia, espíritu, están íntimamente ligados, y son ambos igual de importantes para una vida plena.

El concepto de la glándula pineal como el “tercer ojo” tiene su origen la creencia de la existencia de un vínculo entre el mundo espiritual y físico a través de esta estructura. Además de las funciones fisiológicas tan importantes de la glándula pineal, tradicionalmente ha sido considerada una parte del cerebro capaz de generar una conciencia superior y un enlace con el mundo metafísico. Además, la glándula pineal parece estar más activa durante los momentos de relajación y disfrute.

Es el tiempo vibratorio perfecto en el planeta para alcanzar el encendido del centro pineal. El giro del Sol al rededor de la galaxia, el aumento de la actividad solar, la elevación de frecuencia vibratoria de la tierra, son todos eventos en un proceso cósmicos que la humanidad espero por milenos. En estos tiempos es todo esto una ayuda incrementada en el proceso del re encendido de esta antena-enchufe (la glándula pineal) que nos permita encendernos en toda nuestra capacidad. Hoy están todas las condiciones a nuestro favor. Hoy de forma rápida, occidental y moderna podemos encender toda nuestra capacidad como los seres físicos y espirituales que somos. La glándula pineal es el punto de entrada para encender el centro cardiaco que nos activa a toda nuestra potencia.

  Ya con todo lo que hemos leído nos podemos hacer alguna idea de lo que podemos lograr, pero de igual manera, te presentamos de manera resumida los beneficios:

  • Incrementa tus cualidades creativas.
  • Desarrolla e incrementa tus percepciones.
  • Se incrementa tu sensación de felicidad.
  • ¡Rejuveneces!, se disminuye la absorción de radicales libres.
  • Desaparece el terrible estrés.
  • Se expande tu conciencia.
  • Eleva tus vibraciones.
  • Reconocemos nuestra esencia fundamental.

Activar nuestra glándula pineal nos reportará enormes beneficios y nos abrirá a  nuevas posibilidades. Entre ellas, quizá lo más destacable sea la “apertura” o conexión con nuestra esencia divina, nuestra energía universal. Los que hemos pasado por esta experiencia sabemos que cuando activamos nuestra glándula pineal, somos conscientes de que somos energía viviendo una experiencia humana y estamos hechos a imagen y semejanza de un arquetipo que contiene toda la percepción, por eso nos pasamos la vida buscando esa percepción en todo lo que hacemos, pues no hacemos más que buscar lo que ya conocemos o intuimos. Estamos aprendiendo a crear con amor, mientras encontramos nuestro camino de regreso a casa.

La activación también viene acompañada de un sentimiento de comunión universal, una sensación de felicidad, positividad, alegría y bienestar permanente. Mantiene a raya los radicales libres, por lo que las enfermedades remiten.

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