Muchas veces solemos creer que nuestra vida esta regida por las condiciones que nos toca afrontar. Que es hacer lo mejor que puedo con las condiciones que me tocaron. Hasta puedo entender que yo puedo modificar, mejorar, perfeccionar mi entorno pero siempre dentro de las condiciones que tengo. En estas condiciones esta , la familia, el lugar donde vivo, las oportunidades que tuve, conocimientos adquiridos y una interminable lista de etcéteras. Que solo sirven para justificarnos. Que solo podemos jugar con el tablero que nos toco.

Que claramente podemos cambiar las condiciones del juego, hasta ganar la partida en el mejor de los casos. Pero siempre dentro del tablero de juego que nos toco. Que son las condiciones que nos tocaron, las que determinan hasta donde podemos jugar y de que manera.

Hasta podemos llegar a aceptar que somos creadores, y que esas condiciones son una creación. Que nosotros mismos hemos creado ese ambiente en el cual nos desarrollamos. Pero que ahora nos toca jugar en él solamente.

Que para aprender ciertas cosas que no sabemos cuales y que vienen de los confines del tiempo hemos creado esos escenarios en el cual hoy nos toca desarrollarnos. Algunas creaciones podemos cambiar pero siempre dentro del escenario, tablero en el cual nos toca desarrollarnos. Nos encanta plantear otros escenarios o soñar como seria nuestra vida si, de alguna forma mágica pudiéramos cambiar el entorno-tablero-escenario de juego. Ya sea por nacimiento o por la ayuda de dioses benéficos que nos cambien el escenario de manifestación.

En este escenario, entran familia, afectos, profesiones y todo lo que se imaginen, creencias y costumbres en las cuales estoy inmerso. Las que me condicionan a moverme, avanzar o modificar pero siempre dentro de esas condiciones. Muchas veces deseando, hasta por que no secretamente que en la «próxima vida» sean mejores o tal o cual condición cambie. Para que yo pueda desarrollar toda mi real potencia. Suelo pensar que no estoy resignado en esta experiencia de vida, claro que trabajo en mejorarla y perfeccionarla, pero siempre dentro de ciertas condiciones que no puedo o no quiero cambiar.

Esa es una trampa en la que caemos muchas veces. En creer que son las condiciones las que determinan mi camino.

No son las condiciones es, la falta de valentía y audacia para tomar decisiones la que determinan las condiciones en las que vivimos. Siempre se resume a la misma historia. Nada viene de afuera todo viene de adentro. Nada esta marcado ni establecido. No perteneces a una «casta» y solo podes crear dentro de esa casta. Y esa casta puede ser la de las personas razonables, lo que es norma en tu familia, o clase socio-económica o cualquier condición que sientas limitante.

Lo que mas nos cuesta aceptar es que no son las condiciones las que nos limitan, es la falta de coraje en las decisiones que tomamos lo que limita nuestra experiencia.

No estamos destinado, ni será lo que Dios quiere, que vivamos en tal o cual condición. Si quiere algo para nosotros es que tengamos vida y tengamos en abundancia. Pero nuestra creencia limitada, achica ese concepto a solo poder desarrollarnos dentro de determinado corral. Para poder tener viva y en abundancia solo nos pide una cosa. Lo que pidió a Josue o Job.

» Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente…» No hay nada que no este dentro de nuestra experiencia de vida. Que quieres incluir… viajes, amor en completa complicidad, y por que no ¿ avión privado?. Incluí lo que quieras, estas a una decisión de distancia de la vida que quieres vivir. No importa lo que piensa o siente tu entorno o tu mismo. La primer decisión que hay que tomar es romper tus propias creencias sobre, relaciones, amor, la economía, la vida.

La creación es opulenta, y esta para disfrutar toda su opulencia. ¿Vivir el amor ? Es posible. ¿Conocer el mundo? Es posible. ¿desarrollar mi pasión? Es posible. No es tarde, no hay que esperar a la otra vida. No estas viejo o eres responsables de otros, o las condiciones económicas no son las adecuadas. En estos tiempos , en tu ciudad a tu edad o mas grandes que vos, otras personas están decidiendo vivir sus vidas a pleno. No son mejores que nosotros. Solo quizás más valiente. Es tiempo de aunque sea con un poco de duda y por que no miedo. Ser audaces y tomar la decisión de vivir.

Nunca fueron las circunstancias, siempre son las decisiones que tomamos las que marcan nuestro camino.

En el Podcasts de Conexión Pineal.

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